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Herencia de Cenizas - El mundo de Lizzie


Bienvenidos lectores, aquí os muestro una colección de fotografías y dibujos de la época victoriana que os harán visualizar todo lo que rodea a Lizzie en su vida.

Calles y casas de la época.




Viviendas de los inmigrantes, casi todos se dedicaban a la minería.

Niños mineros.

Viviendas de clase media.

Calle Whitechapel en Londres (las prostitutas trabajaban ante su familia, algunas de sus hijas pequeñas también se dedicaban a la profesión).

Fotografía de una prostituta embarazada con 10 años y trabajando.

Colegio.

Coche de línea.

Carruaje privado.

Mansiones de la época.



Tres ayudas y una doncella.

Dos doncellas en la puerta de servicio de la mansión.

Doncella.

Servicio al completo reunido para recibir a los señores ante la puerta principal.

Moda de gala de la época.

Moda femenina (incluso infantil) para la clase más adinerada.

Reina Victoria.

Curiosidades sobre Herencia de Cenizas

Es el primer libro del autor que no está escrito y documentado en el lugar en el que transcurren los hechos. A pesar de ello, todas las poblaciones, calles, caminos, carreteras, mansiones, muelles, playas, etc. que aparecen, son totalmente reales, así como las costumbres, forma de hablar, salarios, música, libros publicados u óperas representadas. Todo gracias a una ardua tarea de documentación e investigación.

El lugar que visita Lizzie en compañía de la señora Madington en el sur de Portugal, Albufeira, es donde el autor veranea desde hace más de una década, incluyendo la playa y el hotel al que se hacen referencia. Los acantilados, cuevas y otros detalles forman parte de la experiencia del autor.

Lizzie trabaja en tres mansiones como ayuda o doncella, ese número (tres) es emblemático para el autor desde su primera trilogía (Alfil), así como ellas son tres hermanas y el autor también perteneció a una familia de tres hermanos.

Igual que Lizzie pierde una hermana gemela y a una mayor, la madre del autor perdió a dos hermanos, una mayor y uno gemelo a su hermano, del mismo modo que se narra en el libro. Un homenaje a su madre, a quien ha dedicado la novela.

Solo quien lee el libro hasta el final puede conocer a la persona a la que Lizzie cuenta la historia de su vida.

El prefacio inicial, en el que Emma escribe una carta emotiva al recuerdo de su tía Lizzie, está pensado para leerse al comienzo de la historia, pero también al final, justo tras el momento en que se termina el epílogo. Se narró con esa intención y para potenciar la carga emocional del relato en el lector.

Los nombres de los mayordomos (Arthur, Allan y Alexander), aparte de tío Alfred o Albert, empiezan por A como una referencia al macho alfa que Lizzie no logra encontrar en la figura pusilánime de su padre. Aunque es habitual que los protagonistas de los libros del autor comiencen por dicha letra: Alfil (Trilogía de Alfil) y Adam (El otro lado del retrato).

Se establece también una extensa variedad de homenajes a la figura y obra de Charles Dickens, desde el apellido de su amiga Sarah hasta el propio apellido de la protagonista (Heep es el apellido de un personaje secundario en David Copperfield). La estructura narrativa y los nombres de los capítulos es otro homenaje, así como el nombre de maestro, David; incluso su apodo Davy es el que usa David Copperpield. Si eres fan de la narrativa dickensiana, encontrarás muchos más al leer la historia.


Como establece la protagonista (Lizzie) en varias ocasiones durante la historia, nunca trataría de eclipsar a su mejor amiga, prácticamente una hermana, Sarah Dickens; así que la portada es una representación de la misma, una chica de alta sociedad en la época victoriana. La foto fue realizada en Inglaterra por un fotógrafo desconocido en 1860. No, no se trata de la imagen de Lizzie.

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